
El pacto que el gobernador Charlie Crist había hecho con la Tribu Seminola fue derogado por el Tribunal Supremo de la Florida. En él ambas partes habían llegado al acuerdo de que los casinos indígenas podían ofrecer a sus jugadores máquinas tragamonedas al estilo de Las Vegas, además de baccarat y blackjack.
Gracias a este trato, los Seminola comenzaron a instalar tragamonedas en sus siete casinos en enero, e inauguraron los juegos de mesa en el Hard Rock de Hollywood hace apenas unos días. Se comenta que tanto las máquinas como los juegos de blackjack y baccarat atrajeron unos 40 mil jugadores sólo en la primera semana.
Sin embargo, la decisión de la corte podría acabar con este próspero negocio, debido a que la misma considera que el gobernador no debió haber llegado a ese acuerdo sin haber sido aprobado previamente por la legislatura, alegando que Crist no tiene derecho a permitir en tierras tribales juegos que son ilegales en el resto del estado.
Naturalmente los Seminola están muy decepcionados con el fallo, aunque aclaran que esta “decisión no tiene impacto inmediato en la tribu o sus operaciones de juego”. Su abogado comenta que sólo el Gobierno Federal puede determinar la legalidad de los juegos y no el Tribunal Supremo de la Florida, por lo que él sostiene que los casinos tribales pueden seguir ofreciendo los juegos de tragamonedas, de blackjack y de baccarat.